25 de diciembre de 2011

Navidad

Es impresionante lo rápido que puede pasar un año sin que te des cuenta. Nos encontramos, de nuevo, en una de las peores fiestas consumistas del año. Y yo pregunto... ¿por qué tener escusa alguna para regalar, para cenar en familia, para soñar e intentar prever el nuevo año? La Navidad es una pura y gigantesca pamplina. Pero, aún pensando de esta manera, he de reconocer que los días son un poco más bonitos de lo habitual, que los largos paseos por Madrid tienen una pizca de dulzura que no tenían antes. Las luces, los escaparates plagados de ojos observadores, los besos notando tu nariz helada... son más especiales en Navidad.

Se respira felicidad, se respira ilusión.

18 de diciembre de 2011

Este ha sido...

el más emotivo y el más dulce de todos los regalos que me hayan podido hacer nunca por mi cumpleaños:

Un frío día de invierno me dirigía a Madrid para lo que sería nuestra "primera cita" desde que empezamos a salir, 15 de diciembre. "Tengo que ir a recoger unas cosas a la tienda de mi tío", la escusa más convincente que me he podido tragar. Nos dirigimos hacia Canillas, donde al salir de la boca de metro leí el rótulo "Palacio de Hielo", exhalando un leve suspiro acompañado de un "sería genial si..."

Sin darme apenas cuenta, nos encontrábamos frente a la pista de patinaje con un "feliz cumpleaños" resonando de fondo en mi cabeza. Me quise morir. Te quise besar hasta dejarte sin respiración. Quise abrazarte hasta quedarme sin fuerzas... estuve a punto de decirte "te quiero". Fue maravilloso la sensación que inundó mi cuerpo en ese momento, de hecho, aún sigo sin palabras ante semejante sorpresa.

13 de diciembre de 2011

Fiesta de cumpleaños

Tras reunir a la mayoría de asistentes de mi fiesta nos dirigimos a casa, como todos los años, por el mismo camino de todos los años. Me lo pasé en grande; estaba increíblemente a gusto, me sentía querida, me sentía orgullosa de tener amigos como vosotros ahí, en mi cumpleaños. Fue una tarde genial, no me canso de decirlo. Algunas personas me sorprendieron más de lo que esperaba: esa espectacular y mejorada sonrisa aparecía con cada comentario estúpido e infantil que hacía. Te noté incluso tímida algunas veces... Sinceramente, no supe cómo actuar y por ello... fui como soy, puramente Lucía.

Sin quererlo, el ambiente se fue calmando a medida que la gente fue regresando a sus casas, quedándonos los cuatro gatos de siempre... los cuatro gatos de siempre y él. Sí, tú, el que me hace sonreír sin pensar, el que me acaricia con dulzura, el que me besa como si no hubiese un mañana...

"Vamos a mi casa", esa fue la frase que desencadenó todo, tanto la cantidad de mentiras que tuve que decir a todo el mundo para poder escapar contigo como las mariposas que sentí cuando me abrazabas en aquella cama, tan fría y a la vez tan cálida... Me derretía con cada beso. Me gustas mucho, pocas personas han conseguido lo que has conseguido tú: que desee verte con todas mis fuerzas cada momento, con cada detalle que me recuerde a ti. Te he visto esta misma mañana y ya te echo de menos.

Anhelo tus manos sobre mi cintura, deslizándose lentamente hacia ninguna parte...

8 de diciembre de 2011

Mis 18

Sinceramente, no creí que hoy llegase a ser un día especial... me he levantado con la sensación de que hoy sería un día corriente, como todos. Sin embargo, el pasar la tarde contigo ha sido genial. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto de Madrid, del centro y sus vistas, de las conversaciones en Debod, de todo en general... No no ha dado apenas tiempo a hacer todo lo que habíamos hablado (aunque no eran pocas cosas, ni  mucho menos), pero aun así me lo he pasado en grande.

Diana, gracias por un cumpleaños así. Desde mi pequeño pero cálido el corazón, te quiero.

7 de diciembre de 2011

Mil y una sonrisas...

Son las que esbozo al hablar contigo, las que dibujo en mi cara cuando te tengo a diez centímetros de distancia, las que aparecen sin querer por cualquier cosa que dices... No sabes cuanto me halaga que me veas de esa forma, de una forma sencilla a la par que elegante, que hayas tenido muestras de confianza de ese nivel conmigo sin casi conocerme, que me digas lo "mona" que te parezco en cuanto tienes la oportunidad, que me beses cuando menos me lo espero... Nunca pensé que volvería a sonreír así en tan poco tiempo después de la entrada anterior; te doy las gracias por ello.

Gracias también por hablarme aquella tarde, sin contexto alguno, o al menos que yo sepa :)

30 de noviembre de 2011

Blanky

Siempre deseé que este día nunca llegase. Nunca pensé que de verdad pudiese llegar. Nunca imaginé que lo vería delante de mis narices.

La rotura de húmero de la semana pasada, por mucho que digan lo contrario, ha sido la causante de esto. No podía andar, no tenía equilibrio. Ya no comía, ni siquiera los cachos de pan que sobraban de la cena que tanto le gustan... le gustaban. No bebía y sólo quería que la acariciásemos, poniendo esos ojos irresistibles que engatusaban a cualquiera.

Ataque al corazón, casi en mis manos

Eso es lo que tengo roto ahora mismo. Siento que he perdido a un hermano siendo hija única. Siento que he perdido un hijo sin haber lo que es la maternidad. Siento náuseas. Siento que ya no me quedan más lágrimas por derramar, pero siempre acaban apareciendo.

El chillido que salió de su boca mientras se encogía de dolor... no se me olvidará en la vida. EN LA PUTA VIDA. Dejó los ojos casi en blanco, y tirada sobre la mesa auxiliar del veterinario no hacía ni un mísero movimiento.

No puedo hacer ahora mismo otra cosa mas que llorar y darte las gracias por acompañarme durante toda mi infancia, porque 11 años es una cifra que se dice muy rápido. Te quiero y siempre te querré. Y tranquila, algún día volveré a acariciarte, lo prometo.

27 de noviembre de 2011

Dichoso pijama

Una noche cualquiera, después de mi entrenamiento rutinario llegué a casa muerta, entre otras cosas, de sueño y cansancio. Con el pelo aún mojado y con mis párpados cerrándose por momentos me lavé los dientes, me desvestí y me dejé caer sobre mi cama, la cual noté mas blandita que nunca. En ese momento olvidé ponerme el pijama, por lo que  me levanté y antes de cogerlo lo vi: el pijama que llevó esa noche la chica que rondaba mi cama buscando un hueco entre mis sábanas y mis bragas.

Sentada en la cama empecé a recordar todos los sucesos desde verano hasta el día de hoy, los sucesos que pasé con una de las personas que más significado han tenido para mi, para la cual ahora soy una "don nadie". No estoy removiendo el pasado, simplemente me da por pensar de vez en cuando.

16 de noviembre de 2011

Besos de ensueño

Esta tarde, sentí añoranza al ver un anime en el que la chica descubría su amor por el chico, y éste la besaba. Añoré esa sensación de flotar, de estar rozando las nubes, de vivir en otro mundo por un instante. Esa sensación del tacto húmedo de sus labios, de notar sus latidos al resbalarse mi mano por su pecho. De jugar con su pelo mientras él agarra con firmeza mi cintura... esa sensación de calidez...

Pude vivir algo parecido hace relativamente poco. Hubo un beso... bueno, realmente fueron varios, pero fueron besos que se llegaron a acercar muchísimo a lo que añoro. Besos que hacen que mis párpados se cierren por completo y no puedan abrirse. Besos que son capaces de hacerme enloquecer. Son adictivos, no podía parar de besarte... igual que a él. No se por qué sigo pensando en él. Quizá me guste deprimirme cuando me aburro en casa.

Será eso.

Tengo ganas de llorar y no quiero saber por qué.

2 de noviembre de 2011

¿Sabes algo gracioso?

Que soy yo la que YA no te echa de menos. Que ya apenas le hablo de ti a los demás. Que me duele pensar que hayas pasado a ser un vago recuerdo. Que me de pereza ponerme tu bellota y que haya dejado de hacerlo. Que husmeo en tu blog con curiosidad. Que me llegue a reír de tus vagos intentos por mantener una conversación esporádica. Que creas que te será fácil "recuperarme", si realmente intentas hacerlo, o si te mandaré a la mierda antes de que lo intentes. Que te parezca extraño que no te hable como lo hacía antes. Que me hagas pensar que soy alguien de usar y tirar con caducidad en otoño.

Sí, estoy realmente enfadada, confusa, irritada y harta de esto. Joder Marie, soy una persona. Has llegado a conseguir que llore por ti, que te eche de menos hasta no poder soportarlo, que quiera dejarlo todo por ti... pero cada vez me quedan menos argumentos para seguir estando en "contacto" contigo, si es que esto se puede llamar así.

Ahora, te pido un favor: quítame de tus contactos de tu exclusivo y chachi blog privado. Me tortura. No quiero volver a leer nada que tenga que ver conmigo por propia voluntad. No quiero que lo uses para comunicarte conmigo. Si realmente me conoces deberás recordar lo que dije una vez: "las cosas a la cara, y sino no se dicen". Lo siento, pero no puedo seguir así.

23 de octubre de 2011

Mis chicos

Les quiero, les quiero demasiado. Hace ya bastante que os conozco, y me alegro por ello. Totalmente diferentes, totalmente complejos, pero me hacen sentir una misma sensación: que les tengo para mi, solo para mi. Una sensación de cariño que pocas personas han podido ofrecerme. Una confianza absoluta.

Iván. Un cielo de chico que peca de bueno, demasiado bueno en muchas ocasiones. Sabe escuchar como nadie,  aunque también necesita un hombro sobre el que llorar. Eso me aporta mucha confianza. Me gusta que me cuentes qué te preocupa, qué te molesta, cómo te ha ido el día o incluso que me hables de las chicas que te gustan o te dejan de gustar. El que te preocupes por mi de esta forma en la que lo haces cada día me sobrecoge. Eres alguien muy especial, nunca lo olvides.

Txvs. ¿Qué puedo decir que no te haya dicho ya? Tu áspero carácter y tus locas ganas de volar me engatusan cada vez que te veo. Que casualidad, mientras escribo esta parte de la entrada suena mi canción... y sin quererlo, una pequeña sonrisa ha aparecido en mi cara como por arte de magia. Fuiste uno de mis grandes amores, pero cada vez que juegas a besarme haciendo que te esquive mi corazón se para de nuevo. Eres una de las personas que más me conocen. Conoces mis gustos casi a la perfección, mis sueños, mis aspiraciones en la vida, y recuerdas cada momento, cada anécdota que construye nuestra amistad. Te quiero,y mucho.

Gracias por esa tarde tan especial el viernes, de verdad.

18 de octubre de 2011

Sin dormir

Angustia. Extremo cansancio. Madrugar y acostarse tarde y no tener más remedio que hacerlo. Apenas... no, no tengo tiempo para mi.

Lucho cada tarde contra el sueño para poder llevar los apuntes al día, y tres veces a la semana voy a la piscina a entrenar como una posesa para sacarme un curso del que no se si podré salir viva. Apenas tendré tiempo para salir, para leer e incluso para el ordenador. Madre mía, en la que me he metido. Por otra parte he conocido a unos chicos geniales, majísimos, sin complejos y con unas ganas sorprendentes de sonreír por mucho sueño que tengan. Me gusta madrugar por ellos. Y luego... luego está él.

No nos conocemos demasiado, pero creo que esa fue la razón por la cual acabamos en su cama. Ninguno sabemos qué haremos con el otro, y eso me gusta... en parte. Es una sensación de libertad a la vez que de compromiso. Es extraño... fue extraño... por ser tú y por ser una nueva experiencia con alguien como tú. De momento mirémoslo de este modo: vamos a divertirnos un poco más, Sergio.

13 de octubre de 2011

No se si echarte de menos

Me has excluido por completo de tu vida. Miras mis fotos y en alguna que otra comentas. Leí que me quieres, pero cada vez, cada, día, lo dudo más. Cada mañana me replanteo si debo o no ponerme esa bellota, esa dichosa bellota que me recuerda tanto a tí, a la última vez que nos vimos, que ha sido ya hace bastante.

¿Un tiempo? todo el que quieras, no soy quien para robártelo. Pero que sepas que si esto para ti es como tomarse unas vacaciones de Lucía, para mi es no poder hablar con una de las personas que más cariño me han ofrecido en toda mi vida. ¿Qué hago yo ahora?, ¿debo tomarme esto como un "Lucía, me he hartado de ti", o como un "Lucía, no se si quiero volver a saber de ti", o como un... como un no se cómo?

¿Relación por ordenador? Lo siento, pero eso no me va, y lo sabes perfectamente. Me conoces perfectamente. "Buenas noches, princesa"... no se si quiero volver a oir ese término salir de tu boca... no se nada.

30 de septiembre de 2011

Impotencia

Después de tanto trabajo, tanto esfuerzo, tantas horas dedicadas y tantas tardes sin salir... he descubierto que NO ME HAN SERVIDO PARA NADA. Todas las facultades están hasta las orejas, y los ciclos de grado superior más de lo mismo. ¿Con qué me he quedado? con NADA, a parte de una madre que no hace más que repetirme cuánto la he cagado, cuán mierda soy en esta, una vida muy dura. ¿Qué hago ahora?

¿Año sabático? Tampoco me gustaría estar más tiempo de la cuenta en casa... Puede sonar muy brusco pero quiero perder de vista a mi madre. No la soporto. Es una histérica, neurótica y maniática por todo lo que hago mal. Pero tranquila, que si hago algo bien, ya sacas la lupa para poder corregirme y echarme en cara que lo hice mal de nuevo. Lo peor de todo es que llevo desde que tengo uso de razón con esta situación en casa, y los que me han conocido desde hace tiempo lo saben. Quiero aprender a volar... VOLAR.

Me siento impotente porque apenas tengo opciones, apenas tengo medios para vivir lejos de casa... Ya apenas tengo objetivos por los que luchar.

26 de septiembre de 2011

5.543

Sí, esa es mi media en Selectividad. APROBÉ. No me lo esperaba... pero sí, ahí está. No es mucha nota, pero con las ponderaciones y un poco de modestia se agranda mucho. Además, las cosas en casa no podrían ir mejor... mi madre ha descubierto que soy capaz de conseguir mis metas. Pero ese sentimiento de orgullo por mi se ha ido demasiado rápido. Puede que quede poco tiempo para rellenar prescripciones para poder entrar en la universidad pero... ¿no te has parado a pensar que quizá, y solo un remoto quizá, que no quiera entrar, al menos aún, en ningún grado? Me estás agobiando, y esto no te lo digo a la cara porque me agobiarías más. Espero que estos días no sean tan espesos como hoy.

Esta tarde, cambiando radicalmente de tema, tenía intenciones de visitar a mis primas a Alcalá. En estos momentos se está tramitando el divorcio de sus padres, y qué menos que apoyarlas. No tengo demasiada relación con ellas, he de admitirlo, pero si estuviese en su situación me gustaría que viniesen a verme. ¿Y qué me encuentro? A eso de las tres de la tarde decido llamar a una de mis primas para decirle que me fuese a buscar a la estación de cercanías, y me salta con que tiene un cumpleaños, que iba a haberme llamado antes, y que no puedo ir. No es por nada, pero ya que me tomo la molestia en intentar veros, que me tenga que enterar por llamarte... ¿Y si no hubiese llamado?, ¿me presento allí, tras una hora de trayecto, para decirme que me vuelva a casa? Primera y última.

Después de esto ni en broma iba a desperdiciar una tarde de domingo sin hacer nada, por lo que me acordé de tí, y te llamé, y fui a tu casa, y fumamos cachimba, y me besaste, y me revolucionaste UNA VEZ MÁS. Una vez de otras tantas. Cada vez que entro por el umbral de tu puerta pienso "tenía ganas de volver por aquí", pero cada vez que salgo pienso "¿cómo ha pasado?". Y te preguntarás: ¿entonces porqué vienes?. Te responderé: cada vez que nos vemos, no, mejor dicho, cada vez que voy a tu casa, siento esa sensación de estar con alguien, de que alguien me quiere como quiero, de que en cuanto me despiste me robarás un beso... y eso, me gusta. Por desgracia, tienes una personalidad un tanto difícil en ciertos momentos, pero es tu personalidad, y te quiero por ello. Aún sigo oliendo a tu colonia, esa que me enloquece.

Todo este tiempo pos-Selectividad he estado mas tiempo fuera de casa que en la misma. He salido con gente genial, he ahorrado lágrimas a una chica preciosa, he reivindicado los derechos de los profesores, he incluso he dado calabazas a un chico desesperado que se las da de macho, y no Luis, no eres tú. Pero, ¿sabes?, hasta empezar ningún módulo, grado o lo que sea, tengo mucho tiempo aún para poder hacer muchas cosas más... ¿Te vienes?

19 de septiembre de 2011

Buenas noticias

Después de tanto sufrimiento y dolor conseguí llegar hasta donde pensé que nunca llegaría: Selectividad. Para mi sorpresa llegué sin nervios, con las ideas claras, y aunque con bastante sueño, con unas ganas impresionantes de acabar. Aún he de esperar hasta este viernes para saber las notas de los exámenes, pero me salieron mejor de lo que esperaba. Ahora, y en estas dos escasas semanas que tengo hasta empezar el módulo, es lo que será mi verano. No, perdón, MI VERANO. Hasta hace un par de días se terminaron las fiestas de Parla, aunque estoy satisfecha ya que no las había podido aprovechar mejor.

Conocí gente nueva, me reencontré con otra no tan nueva, e incluso reviví uno de mis primeros "amores". Pero cielo, sinceramente, el aproveccharse, en el buen sentido de la palabra, de una chica que se ha pasado con las copas a las que tú mismo invitaste, dice mucho de tí. Pero en fin, en un intento desesperado por quedar conmigo esta misma tarde has tenido que sentir que la chica que antes iba detrás tuya te ha dado calabazas. No se como te sentirás, no se si realmente te gustaba, o te gusto, quien sabe, pero esta ha sido una de las pocas veces en las que he tomado una decisión tan firmemente. Me estoy haciendo mayor.

Otro momento destacable en este tiempo después de los exámenes ha sido tu regalo. Si te soy sincera, no soy mucho (nada, en absoluto) de llevar colgantes o anillos, pulseras como mucho y que no molesten. Pero fue TU regalo. Y por mucho que me moleste quitarmelo cada noche para dormir, lo haré con orgullo, con orgullo por esa persona que no es capaz de olvidarme. Esa persona que me comprende, que me quiere. Por ti. Gracias por venir, una vez más, a verme hasta tan lejos. Solo a verme.

He de reconocer que la noche del sábado me pasé con los mojitos y la sangría, o lo que narices fuese eso, pero ¿sabes? necesitaba beber, es decir, necesitaba de alguna manera desahogarme. Es dificil de explicar ya que normalmente no recurro a la bebida para desahogarme, sino al diálogo. Una vez más, me he sorprendido a mi misma, pero no se si para bien o para mal.

Cada vez vivo nuevas experiencias, cada vez más recuerdos se posan en mi cabeza cuales posos de té, que se van acumulando formando montañitas, formando imágenes, formando caras y sentimientos. Puede que se acumulen en el fondo, dejando un buen sabor en el té, o puede que en un despiste me trague alguno que otro, dando un sabor amargo. ¡Eh! pero ese sabor amargo no conseguirá quitarme la sonrisa.

10 de septiembre de 2011

Fuegos artificiales

Escribo desde mi habitación, un sábado por la mañana. La noche de ayer fuimos a la feria, ya que era la noche de los fuegos artificiales. Una noche en la que parejas, madres e hijos, amigos e infinidad de desconocidos van a pasar momentos de tensión, emoción e incluso amor o miedo. Resumiendo: una noche especial.

Entonces recordé las fiestas del año pasado, en las que me abrazabas mirando a los fuegos, en las que notaba tu mano en mi cintura, en las que llegué a ser felíz... ¿Pero sabes lo mejor? que no lo echo de menos. La sensación de estar con alguien en una noche tan especial para mi, sí, pero no el que fueras tú. He llegado a un punto en el cual, y es lógico después de tanto tiempo "juntos", que la mayoría de las cosas de mi día a día me recuerden a tí aunque solo sea un poco, pero solo recuerdo el detalle, no te recuerdo a tí. Es algo de lo que me enorgullezco.

Viendo los fuegos, el espectáculo pasó a ser un campo de batalla: debido a la proximidad de los artificieros parte de los cohetes y demás material pirotécnico cayeron sobre nuestras cabezas. Por suerte, nadie salió herido, pero el susto fue monumental, pero por supuesto, siempre acompañado de profundas y retumbantes carcajadas. Hacía ni se sabe el tiempo que no salía con todos mis amigos de Parla. Me sentí querida, acogida... una dulce sensacion. A pesar de que no pudimos disfrutar de la feria debido a la hora que era, me encantó poder veros a todos, juntos, otra vez.

Es dificil volver a coincidir todos juntos una tarde, pero me esforzaré por conseguirlo; sé que vale la pena.

5 de septiembre de 2011

Superación

Después del verano de tortura no haciendo otra cosa que estudiar, lo conseguí, lo hice: Conseguí el título de Bachillerato en Ciencias. He de decir que me ha costado lo mio, pero que estoy orgullosísima de haber conseguido mis metas, siendo un claro ejemplo de superación. Y ahora motivada, y con las pilas cargadas al máximo, estoy preparada para cualquier cosa o cualquiera que sea un obstáculo entre mis sueños y yo. Entre mi futuro y yo. Debido a la desilusión de las plazas en las facultades para Biología, he encontrado alternativas que incluso me gusten más que ir a la universidad. VOY A POR TODAS.

2 de septiembre de 2011

¿De verdad?

Escribo desde un estado de relajación máxima después de tres meses de tortura estudiando para las recuperaciones. Los exámenes han sido esta mañana, y realmente, creí que los haría mejor, pero no estoy disgustada. Pero el simple hecho de pensar que este mismo lunes tendré que empezar a estudiar cinco materias en una semana para selectividad... pánico, pánico es lo que siento. De momento, me queda un fin de semana, esperemos que sea largo, para poder dirfrutar de unas "mini-vacaciones" entre exámenes y más exámenes.

¿Recordáis la entrada anterior? Vale, olvidarla por completo. Yo soy de aquellas personas que tienen mucha empatía, demasiada a veces, y me implico mucho por los demás, excediéndome. Seguramente leas esto, ¿y sabes? me da IGUAL. El chico del cual hablaba en la entrada anterior... creo que he descubierto cómo es realmente. Después de una tarde tan fantástica, decicimos volver a quedar, pero esta vez en su casa. Aunque en ella se encontraban sus padres, esto no fue obstáculo para lo que ocurrió en su habitación. Siempre he creído en las segundas oportunidades, ya que todos hemos deseado una alguna vez en nuestra vida. Pues yo, decidí dársela, y con ella, sucedió la tarde de la entrada anterior. Y aunque no me gusta, en absoluto arrepentirme de mis actos (creo que a nadie tampoco), no se si de esto me arrepiento.

Llegué a sentir mariposas. Verdaderas mariposas cuando te besaba, cuando me abrazabas. Intentaba guardarme tu olor para poder recordarlo con claridad cuando no te tuviese delante. ¿Amor? demasiado para tan poco tiempo, pero empecé a ilusionarme con alguien que parecía quererme de verdad después de todo este tiempo conociéndonos. ¿Y qué me encuentro? después de declararte por mensaje lo que sentía, mas o menos resumido, y proponerte empezar algo estable (cosa que intuía por tu parte después de tanto tiempo), me saltas un "me agobias, y como vives tan lejos, no quiero estar contigo".

... ¿Perdón? Sinceramente... me has decepcionado. Si realmente me querías, o me quieres, ya ni lo se ni me importa, ¿el vivir lejos te hace cambiar de opinión tan radicalmente? Sí, la distancia es un factor importante pero...

En fín, he aprendido la lección: las segundas oportunidades solo se las merecen las personas de verdad, y no aquellas llenas de indecisión y escusas baratas... ¡Que te diviertas!

23 de agosto de 2011

De vuelta a la rutina

Por fin, he vuelto de las vacaciones. Aunque han pasado algunos días desde que llegué, me gustaría ser lo más explícita posible en torno a este tiempo. Sólo he de decir que las vacaciones han sido un completo SUICIDIO. La gente me suele caracterizar por ser alguien social, con capacidad de encontrar amigos hasta debajo de las piedras, pero allí en Lugo, nadie, desierto... Abuelos y niños, y algunos padres. Me pasé la mayor parte de las vacaciones metida en el apartamento viendo la tele y comiendo helado de chocolate... No me gustaría volver a verme así de nuevo. Después de esta horrible experiencia, decidimos visitar a algunos parientes residentes en Asturias, ya que en este momento, es la única familia con la que mantenemos contacto. Y justo para un par de días que podría volver a ver la luz del Sol (exageración máxima), me visita cierta amiga pelirroja, bastante dolorosa, por cierto.

En resumen, en las dos semanas, aproximadas de vacaciones fuera de Madrid, no he hecho absolutamente NADA. Bueno, algo si que he hecho, pensar. Creo que hasta incluso demasiado. Volvieron temas a mi cabeza que hacía incluso años que no los retomaba. Pensamientos olvidados, sentimientos recaidos, hasta emociones frustrantes que no me hubiese gustado recordar. Pensar... Nada más llegar a casa, rompí a llorar. No se el verdadero motivo, ¿desahogo?, puede. Quizá fue la sensación de alivio al saber que al volver a Madrid, no me encontraría sola, y por tanto, no tendria tiempo para pensar.

Nada más llegar, fue un acto reflejo; acordarme de mis amigos. Por ello, no he parado estos tres últimos días (sin contar el de hoy, Lunes), el Viernes, con una de las personas que más apoyo moral, cariño y respeto me aporta, el Sábado, con esa persona tan especial para mí, y aunque acabé de mordiscos por todos lados, en parte, los echaba de menos. Y el Domingo... ¡ay, el Domingo!, decidí quedar con una persona que no veía hacía mucho tiempo. No sabría como reaccionar, ni como reaccionaría él.  Al principio fue bastante raro, siempre le ví como uno de los amigos más amables que he tenido. Pero ese beso lo cambió todo. Después de hartarnos a fumar cachimba en el Templo de Debod (uno de mis sitios favoritos del centro), decidimos dar una vuelta, cuando comenzó a llover. Empapados, y con el paragüas a rastras, su mano agarraba mi cintura y la apretaba contra sí. Llegamos al final de la calle Arenal, justo en frente del Palacio Real, esa pequeña zona de jardines. Lloviendo, con el paragüas en la mano, y rodeándome con sus brazos en un beso indescriptible. Cada vez que leo esta frase en esta entrada, exhalo un leve suspiro.

No se cómo acabará esta historia. Acabe como acabe, será un capítulo más en la historia más larga que haya escrito nunca, mi vida.

2 de agosto de 2011

Despedida

En este instante me encuentro en Lugo, en una comunidad de casas en simbiosis rodeada de abundante vegetación, vacas y Mar. Aún no he indagado lo suficiente como para conocer el “terreno” ni la gente que lo habita, pero a primera vista, me ha dado buena impresión. Como no sé cuánto tiempo estaré alejada de mi rutina, el sábado decidí quedar con aquellas personas que no tuviesen planes, en forma de despedida, pero sin que casi nadie lo supiese.

Estuve todo el día fuera: Por la mañana, nada destacable. Por la tarde, y aunque mucha gente faltó a última hora, me encontré con más personas de las que preveía. Me divertí bastante, exceptuando algunos altercados que me amargaron un poco en su momento, y alguno de ellos lo sigue haciendo. Pero la cumbre de la tarde, el punto clave, fue tu sorpresa. Esas vistas, la  sensación de poder a las alturas… es algo que no olvidaré fácilmente. El Círculo de Bellas Artes llegó a sobrecogerme. Gracias por ello.

El internet aquí va a pedales, pero procuraré continuar el “protocolo” que a muchos os he hecho seguir para poder hablar conmigo. ¡Espero volver a veros a todos pronto!

21 de julio de 2011

Me siento bien

Hace ni se sabe los días que llevo sin publicar nada, pero realmente eso ha sido porque no me ha hecho falta desahogarme, es decir, que las cosas últimamente marchan de bien a mejor. De momento no me puedo quejar de casi nada: la relación con mis padres va viento en popa. Con mis amigos… bueno, con los pocos que me quedan, igual. ¿De amores? No sabría qué decir, pero con lo relacionado a los estudios, me estoy poniendo las pilas, y ahora más que nunca.

El otro día recordé la segunda entrada de mi reciente blog, en la que afirmaba que este verano sería una completa (perdón por la expresión, y sin aludir a NADIE) mierda. Pero me estoy dando cuenta de que no es cierto. No podré salir todos los días, ya que debo cumplir con mis obligaciones, pero creo que todo el tiempo que tengo libre, lo estoy aprovechando al máximo. Con respecto a mis obligaciones, debo admitir que desde que acabó el curso, no me lo he tomado muy a pecho; me explico: si podía perder el tiempo, lo hacía. Pero esta mañana, algo me ha abierto las ideas, y no ha sido precisamente una buena noticia, o sí. En mi Academia, esta mañana me informaron que no quedaban plazas, en ninguna Universidad de la Comunidad de Madrid, para el Grado de Biología, el sueño de mi vida. Se me cayó el alma a los pies. Desde siempre me han apasionado los animales, y no hablemos de los avances científicos relacionados a este tema. El pensar que por no haberme “esforzado” lo suficiente durante el curso no podría cumplir mi sueño… No me puse a llorar delante de toda la clase por guardar la compostura.

Empecé a buscar otras opciones para poder llegar a ese Grado, pero pocas son las esperanzas, ya que soy de todo menos una alumna brillante. Pero no me voy a dejar “ganar”, si el resto lo ha conseguido, ha podido llegar a algo en la vida, YO también puedo. Entonces vi otro Grado, de la rama científica, pero que poco tiene que ver con Biología. Se me abrieron los ojos. Empecé a pensar en las opciones que tenía para llegar a Biología, y entonces me di cuenta del empeño que estaba poniendo por encontrar alguna solución, un empeño inexistente durante el curso. Por ello, y fuera modestia, me voy a comer los exámenes de recuperación y de Selectividad de septiembre, porque sé que puedo.

Ahora mismo, mi autoestima está bastante alta. He descubierto que puedo tener confianza en mí misma, y eso, me fortalece muchísimo. Si le juntamos la buena situación en la que me encuentro ahora, con respecto a todo… No sé qué decir, pero me siento completa. No sé si llegaré a ser bióloga, como siempre he querido, pero de no ser así, no podré sentirme mal, ya que habré puesto todo de mi parte para conseguir algo, para sentirme realizada.

13 de julio de 2011

Quizá...

Quizá tienda a idealizar a las personas. Quizá sea eso. Quizá sea demasiado exigente. Quizá mis gustos sean demasiado exigentes. No lo sé.

Según palabras textuales de un amigo, soy “demasiado atenta y cariñosa”, pero precisamente por eso debería serme más fácil encontrarte. Quizá ya te haya encontrado y te haya ignorado, lo hayas hecho tú. Quizá aún me quede un largo camino para conocerte. Destino.

Puedo contar con mis amigos, por supuesto, pero últimamente me estoy dando cuenta de que amigos de verdad, tengo menos de los que pensaba, muchos menos. Si estáis leyendo mi blog con regularidad, no os incluyáis en ese grupo. Muy pocas personas son las que verdaderamente me escuchan, verdaderamente me cuidan, me quieren, me entienden, me apoyan y me corrigen al equivocarme. Y espero que siga siendo así por mucho más tiempo. Ando de bajón debido a ciertas circunstancias que me afectan en todos los sentidos. Hay días que incluso no me apetece ni sonreír, algo raro en mí. Espero poder contar con vosotros, los amigos de verdad, siempre que lo necesite.

Pero siento un vacío que la amistad no puede llenar. Porque después de haber conocido el amor, o algo parecido, se que necesito esa sensación para poder sentirme realizada, por llamarlo de alguna manera. Quizá sean ganas de sexo, o quizá el simple gesto de un abrazo con sentimiento. Me siento vacía, vacía de sentimientos que le faltan a este estropeado y picardeado corazón.

Podría decirse que he madurado; ahora busco cosas estables, gente con la cabeza en su sitio, que sepa lo que quiere, y que no se mueva por caprichos, todo lo contrario a como era yo antes. Pero ese conjunto de circunstancias son las que me han fabricado, las que han hecho que sea como soy. Y sí Marie, es exactamente lo mismo que pusiste en una de tus últimas entradas, pero pienso exactamente igual que tú. Quizá por eso nos entendamos tan bien, por la concepción de las cosas que tenemos las dos.

Quizá necesite tiempo para pensar, para reestructurarme, para no volver a necesitar motivos para sonreír. Y sí, ahora escribiendo esto, parezco una amargada total, lo sé cielo, pero justo ahora es cuando me apetece escribir y desahogarme. Gracias por seguirme, me sorprende que lo hagas.

8 de julio de 2011

Una historia de final... ¿feliz?

Quería exponer aquí, en mi blog, un fragmento del manga "Chobits". Una pequeña historia dentro de la historia principal que me ha dado mucho que pensar estos últimos dos días.

-Por que yo... estuve casado con un ordenador.

-Casado con un... ¿ordenador?

-Pero sin entrar en el registro civil. Éramos pareja de hecho.

-¿Eso se puede hacer?

-La Ley aún no contempla el matrimonio como tal, pero sí puedes testar a su favor, declarándolos herederos tuyos y esas cosas. Hay quien deja su herencia a gatos o perros ¿no? Pues esto es igual.

-Pero… pero un ordenador…

-Es una máquina, pero nadie los considera un electrodoméstico común. Para mí ella era mucho más que eso. La encontré en una tienda de electrónica, el día que abrí Tirol (su pastelería). Eso fue después de acabar la carrera y de estudiar hostelería. […] Estaba entusiasmado cuando abrí la tienda; tenía muchas ganas de que todo el mundo probara mis pasteles y me lo tomé muy en serio pero… a la hora de hacer números…

-Ya, ya lo sé. No son su fuerte. […]

-Para cobrar y dar el cambio me hago un lío, asique me decidí en comprarme un ordenador. En la tienda tenían muchos expuestos, pero yo no entendía nada de ordenadores y no sabía cual escoger. El vendedor me recomendaba los nuevos modelos, pero todos me parecían bonitos y no veía la diferencia. Y entonces la vi. Estaba al fondo de la tienda. Tenía un letrero de oferta y el pelo cubierto de polvo. Le pregunté al vendedor: era muy barata porque ya tenía tres años, era lenta y no tenía ni internet ni una buena interfaz que resultara fácil de usar para principiantes. […] Casi sin darme cuenta salí de allí con ella. Al llegar a casa me las arreglé como pude para encenderla, y ella sonrió. “Hola”, me dijo ella. Ahora que lo pienso, fue un flechazo. Ya sé que suena raro que un adulto se enamore de un ordenador…

-¡No tiene nada de raro!, ¡no es raro en absoluto!- dijo Hideki mientras pensaba en Chi.

-Le confeccioné un uniforme y le compré el software necesario para que pudiera ocuparse de la contabilidad. Me costó mucho pero lo pasé en grande, que días tan felices. Cuando me ocurría algo malo, ella me consolaba, y si era bueno, nos alegrábamos los dos. En poco tiempo llegué a quererla de verdad. A mi ordenador. Tanto que… deseaba estar con ella para siempre. Cuando llegas a ese punto… le pides a tu chica… que se case contigo, ¿no es eso?

-Su… supongo.

-Pues yo se lo pedí. Y ella aceptó, con la sonrisa de siempre. En seguida hablé con el abogado para que arreglara los papeles.

-¿Y su familia no se opuso?

-Mis padres ya habían pasado a mejor vida.

-Vaya por Dios, lo siento.

-Como no es muy frecuente testar a favor de un ordenador, la prensa escribió sobre ello. En el barrio no se hablaba de otra cosa. Le compré un traje de novia, y celebramos el convite en un restaurante pequeño. Y aunque no tienen ningún valor oficial, compré dos alianzas. Supongo que muchos pensarían que soy idiota, pero yo era feliz. Me bastaba con poder estar con ella, con ver su sonrisa. Pero al cabo de un año, comenzó a tener problemas.

-¿Qué problemas?

-Empezó a olvidarse de las cosas. Al principio pensé que eran imaginaciones, pero no recordaba cosas del día anterior o no encontraba los ingredientes… y poco a poco fue empeorando. Se olvidaba de los encargos de la pastelería… investigué por si podía arreglarla. La llevé a una tienda de electrónica, y me dijeron que el disco duro estaba lleno, y que su CPU estaba muy cargada, y algún otro desperfecto más. Yo le pedí que la arreglara, pero el dependiente me dijo que habría que cambiar el disco duro por completo, y como ella estaba desfasada sería muy complicado copiar su memoria al nuevo disco. “¿Y eso quiere decir?”, le pregunté, “que cuando reinicie se perderán los datos”, contestó. Le dije al dependiente que me daba lástima, a lo que contestó: “no se preocupe, ella no sentirá tristeza ni dolor, porque no recordará nada en absoluto”. Busqué por todas las tiendas de la zona para ver si podían arreglarla de otro método, pero en todas me dijeron lo mismo. Y ella, empeoró aun más. Se olvidaba de las cosas que acababan de ocurrir. Se me quedaba mirando, y decía: “hola, ¿cómo te llamas?, pero aun así, no la llevé a reparar. Aunque sólo quedaran trazas de lo nuestro en su memoria, lo preferiría a que no había habido nada. Poco después, en un día de lluvia salimos a comprar. Por aquel entonces estaba tan mal que tenía dificultades para hacer las cosas más sencillas. Yo estaba dándole vueltas al asunto. Me quedé pensativo y no vi que se acercaba un coche. Estaba a punto de atropellarme cuando ella me empujó, arrollándola a ella en vez de a mí. Cuando la cogí entre mis brazos ya estaba destrozada, pero aun así, ella seguía sonriendo. “Hola…”. Ya ni tan siquiera recordaba que los coches eran peligrosos, y sin embargo, parecía que lo había hecho por ayudarme. Es absurdo si ya no recordaba nada.

-A mí no me parece absurdo. Estoy seguro de que lo hizo por usted.

-Gracias... Después del accidente la llevé a una tienda para repararla, pero me dijeron que en su estado, ya era imposible. “Si le gusta este modelo, podemos encargar otro para usted”, dijo el empleado, pero para mí ella era ella. Por mucho que se le hubiera parecido el nuevo modelo a ella, no era ella. Era un ordenador, no se puede decir que viviera, pero para mí, aquel día murió. Le hice un funeral, y aunque ella ya no recuerde ni sienta nada, yo nunca me olvidaré de su sonrisa, de su voz, de nuestros momentos felices y duros. Jamás la olvidaré. Tú te sientes igual, ¿verdad Hideki? Aunque Chi no te recordara, tú la recordarías a ella. Si Chi sufriera, tú no podrías olvidarlo, ¿a que no?

-No…

Realmente, la historia es algo absurda, lo reconozco, pero cuando estás sola en casa, leyendo esto, después de una situación dolorosa… a mi me ha llegado a replantear bastantes cosas. En fin, espero que a aquellos que leáis mis entradas también os de que pensar… Gracias por ello.

4 de julio de 2011

Demasiadas emociones para un sólo fin de semana

Ilusión, odio, locura, asco, felicidad, rabia, nervios, cariño, furor… Muchos son los sentimientos, y algunos más que he preferido omitir, los que he llegado a sentir en tan solo tres días. Han sucedido demasiadas cosas en este tiempo sin escribir nada, y espero poder contar  todo lo mejor posible.

Viernes:
Esta fue una de las pocas veces que salí de la Academia tan nerviosa. Ibas a verme. Ibas a besarme. Ibas a mirarme con esos ojos de… de yo que sé qué, que me llegaron a cautivar. Aunque solo estuvimos juntos una hora, creo que hablamos más que en todo el tiempo que llevamos conociéndonos, y ya es decir, a parte de compartir parte de los besos de los que habíamos hablado.

Sábado:
Quedé con una de las personas más importantes ahora mismo para mí; para comer, ir al Orgullo, hablar, hacer el tonto, fumar cachimba, y por supuesto, para hacerte sonreír. El estar contigo me hace feliz. Te quiero muchísimo. Todo iba de puta madre hasta que apareció ÉL. Sentí ganas de correr hacia ti y tirarme a matarte de una manera espantosa. De darte tantos puñetazos que perdería la cuenta. De que supieses como me sentí cuando leí tu entrada.

CAPULLO. La sensación fue tal que tuve que irme de allí en seguida porque sabía que si me quedaba no me controlaría. Me hervía la sangre. Cuando pude sentar la cabeza, o algo así, intenté evitarte a toda costa, aunque notase que me mirabas continuamente. En fin, no te presté ni la menor atención. Sólo pude observar a lo largo de la tarde que no perdiste el tiempo, pobre de ella.
Después de ver como la gente se amontonaba en las escaleras no haciendo otra cosa que beber, fumar y aburrirse, decidimos irnos a ver las carrozas, algo que me encantó y que si hubiese conocido ese ambiente, hubiese ido antes. A pesar de que llegué tarde esa noche a casa, me alegro de que las últimas horas las pasase contigo.

Domingo:
No hay demasiado que contar. Jornadas en la casa de la juventud, y sí, tremendamente aburridas. Sin nada que hacer. Sin nada de lo que hablar. Esperando tu llamada, tu sms, algo que me avisase de que vendrías. Me hacía ilusión verte allí, que vinieses solo para verme. Pero no. “No sé si encajaré en tu grupo…”. ¿Esto, realmente es una excusa?, ¿me estás tomando el pelo? Si tantas ganas tenías de verme, no entiendo una contestación así. De veras que no. Pensé que habrías madurado, pero ya veo que NO. Ahora me estoy replanteando que “hacer” contigo.

La tarde sólo se animó cuando llegasteis. Gracias chicas, de verdad por ello. Me encantó que al fin, alguien se preocupase por mi y lo demostrase. Últimamente me siento algo decaída. Las cosas en general no van bien, y por lo que veo, apenas nadie me muestra su apoyo. A veces me sigo sintiendo sola, y es algo que me hace llorar. En fin, espero que esto se pase pronto con la entrada de un verano que creo que mejora por momentos… o no.

28 de junio de 2011

El sueño de una noche de Verano

Fue precipitado, inesperado, no imaginé que podría encontrarte allí, con esa sonrisa que aunque tímida, siempre aparece al verme. Hacía cuanto, ¿dos, tres años que no te veía en persona? Has cambiado muchísimo, me sorprendió que ahora seas más alto que yo.
 
Me sorprendió que esos ojos siguiesen mirándome igual.
 
Sin ni siquiera pensármelo, acepté ir a verte esa misma tarde a vuestra actuación de teatro, cuyo título coincide con el de esta entrada. Me entusiasmó la idea de verte de nuevo. ¿Mariposas?, ¿puede llamarse así lo que revoloteaba en mi tripa?. No sé que me pasó, pero no conseguía quitarme de la cara esa estúpida sonrisa que no puedo evitar esbozar cuando estoy nerviosa.

Tras ver la obra y tras pasar un mal rato cuando olvidaste una de tus frases durante la misma, todo el mundo salió al hall dejando tras de sí un mar de aplausos efusivos, e incluso algunas lágrimas. Nada más salir, me di cuenta de que lo único que hacía era buscarte entre la gente, y al encontrarte en la lejanía, descubrí que tú hacías lo mismo. En ese momento, nuestras miradas se cruzaron, y al intentar acercarnos el uno al otro pensando por el camino alguna excusa para dirigirnos la palabra, alguien aleatorio irrumpió en tus pensamientos con ánimos de felicitación por tu actuación. Me aparté esperando, en cierto modo, a que acabaseis de hablar, y antes de darme cuenta, te tenía de frente. Tu mano rozó la mía dejando caer algo que la misma llevaba, una flor de papel, junto a una sonrisa infantil que me llegó a enamorar por completo.

En ese momento, mi corazón se desbordó. No sabía qué hacer, ni qué pensar, simplemente me sonrojé y me fui, ya que teníamos prisa el amigo que me acompañó y yo por hacer algunos recados. Nuestra despedida, un “ya nos veremos”.

23 de junio de 2011

Londres

Hace ya bastante tiempo que no escribo, pido disculpas por aquellas personas que esperaban mis entradas. Mi tardanza se debió a mi viaje de fin de curso a Londres. He de mencionar que al principio, cuando el viaje solo era un proyecto, no me entusiasmó demasiado, pero ahroa me alegro de no haberme arrepentido de ir.

Conocí una magnífica ciudad, la cual escode infinidad de tiendas, museos y rincones en general realmente interesantes para conocer, muchos de los cuales no llegué a visitar. Me hubiese gustado quedarme un par de días más, pero debido a la mala calidad del hotel y de la comida del mismo, no dudé en regresar a Madrid ni por un segundo. Visitando algunos de los rincones mencionados me acordé de algunas de las personas más especiales que ahora mismo tengo, y bueno, un detalle le gusta a cualquiera, ¿no? :3

Este viaje ha acabado siendo un viaje muy especial en el cual conseguí muchos recuerdos, fotos e incluso nuevos amigos. Por ahora solo queda decir:

BYE BYE LONDON!

12 de junio de 2011

Una tarde memorable

A pesar de haberlo planeado hace más de un mes, me replantee no asistir en el último momento. No me gustó nada la idea de pasar una tarde incómoda, como tú misma dijiste en Debod; además de estar con gente que apenas conocía. Llegué a pensar que quizá tendría que irme a mitad de tarde, que quedaríamos peor de como estábamos antes, que no estaría a gusto, que no podría mirarte a la cara, que me aburriría.

Pos supuesto, me equivoqué.

Pensé que estaría incómoda con el resto de chicas, y por supuesto, contigo, que no me sentiría bien allí. Lo que más me intimidaba era tu reacción, no sabía como ibas a reaccionar al verme, pero actuaste con normalidad, tanta, que me llegué a asustar, en cierto modo. Me desconcertó bastante. Pensé que estarías diferente conmigo, que no me tratarías "igual".

Y por supuesto, me volví a equivocar.

La tarde de ese sábado ha sido una de las mejores que he llegado a tener. Estaba en un ambiente genial, a gusto con las personas de mi alrededor, y sobre todo, contigo. Con el resto de chicas, que aunque no conociese a la mayoría, pronto cogimos una terrible confianza. Me lo pasé genial. Gracias por esa tarde Marie, de verdad.

9 de junio de 2011

Asco

Es lo que siento ahora mismo hacia tí, puro ASCO, además de decepción y lástima por lo que realmente eres.

Estas demostrando cuán infantil es tu actitud con entradas como esa, que gracias a un pajarito, tuve la oportunidad de leer. No pienso decir nada como respuesta, ni continuar esa actitud de crío en plena rabieta, simplemente diré que me acusas de defectos que tú mismo tienes, pero cómo no, yo soy la que se hace la víctima, yo soy la ignorante, yo soy la mierda que ha conseguido que te desahogases de tus problemas cada noche, la mierda que te arrancaba una sonrisa como fuese, la misma mierda que se recorría medio Madrid sólo por verte sólo dos o tres horas, la mierda que pagó gran parte de tu nueva batería, la mierda que te llegó a amar desde el corazón, la mierda que hizo tantas cosas por tí sin esperar nada a cambio... Como toda persona, tengo mis defectos, pero si sólo eres capaz de fijarte en ellos, me siento una completa idiota, estúpida e inútil por mostrar interés ante tal arrogante e insignificante hipócrita.

Siento si el dejarte herió tu orgullo, pobre de tí, pero ahora creo que incluso hasta te lo mereces. Nada más leer tu asombrosa entrada rompí a llorar, pero no de dolor, sino de RABIA, una rabia tremenda que espero no demostrar si en alguna ocasión coincidimos.

5 de junio de 2011

De la tarde al anochecer

Quisiera dedicar una entrada al sábado 4 de junio por varios motivos:

El primero, por darme cuenta de cómo, por mucho tiempo que pase, la gente sigue comportándose igual, sigue con la misma actitud. No sé por qué razón lo hice pero te dí una oportunidad para poder arreglar las cosas entre nosotros, e incluso, por muy remota que fuese la idea, de poder llegar a algo tú y yo. Creo que me arrepiento de ello. No me importan tus escusas, simplemente, me serás indiferente, todo lo contrario a aquellos días posteriores de aquella despedida que me marcó hace ya algunos años.

El segundo, por tener la oportunidad de conocer, un poco más, a alguien tan especial como él. No pensé que nos fuésemos a ver en esa situación, y de veras que no fué mi culpa, pero a pesar de todo, la tarde se me hizo un poco más amena con tu compañía, de hecho, me encantaría volver a pasear contigo por las oscuras calles de Madrid y charlar de cualquier cosa para arrancarnos una sonrisa. Ese último abrazo me transmitió mucho de la persona que eres, y sinceramente, me encantó. Alguien dulce, amable y con la cabeza sobre los hombros dispuesto a todo con tal de pasarselo bien. Nunca me cansaré de pedirte disculpas por aquellos momentos aburridos.

El tercero y último, por dudar de una de las decisiones más importantes que he tomado nunca. El hecho de ojear todos los días tu estado, de preguntarme en cada momento qué estarías haciendo, o incluso de morirme de envidia por verte con ellas son aspectos que me llegan a hacer llorar. No lo voy a negar, te sigo queriendo, pero no pienso permitir que alguien como TÚ me vuelva ha hacer sentir así, así de humillada, así de dolida. Sé que debo olvidarme de tí, de aquellos momentos, que aunque fueron MUY pocos para "diez" meses, fueron intensos. Pero, ¿cuántas veces viniste a verme?, ¿cuántas veces me preferiste a tus amigos?, ¿acaso te importaban mis aficiones?, me he llegado a sentir sola, SOLA, y aún sabiéndolo, no hiciste nada al respecto. Por eso llegó un día que me dije a mi misma: "Yo no soy el segundo plato de nadie, y menos de la persona que dice que me ama". No te preocupes, ya no estaré detrás tuya como un perro para quedar contigo, para hablar de tus problemas, para rogarte que vinieses a verme en los eventos, para preguntarte si vas con ellas o dejas de ir, para todo, para nada. En fín, espero que nadie más se sienta así por tu culpa. No espero que leas esto, pero de ser así, espero que te haga reflexionar y ponerte en mi lugar, aunque solo sea por un momento.

31 de mayo de 2011

Algo que contar

Esta es mi segunda entrada, aunque refiriéndome al contenido, podría decirse que es la primera.

No creo, sino afirmo, que este verano no va a ser un verdadero verano. Mi vida se equipara ahora con una especie de jaula, sin apenas privilegios, dedicándome exclusivamente a mi "deber". Los días pasan con el único propósito de llegar al fin de semana, exactamente igual que durante el curso. Este será mi falso verano.
Acabo mis días con un insufrible dolor de cabeza, de mal humor y con el cuerpo como si no fuese mio. Lo único que me salva es poder tener acceso a mi ordenador cada noche, aunque este fuese un privilegio del que me han privado durante el resto del día. Otras de mis salvaciones son mi música y mis amigos, y me estoy dando cuenta de que ahora los necesito más que nunca, no se si por desahogo o por soledad, o quizá me esté dando cuenta de que no los valoraba como se merecían... es algo confuso.

Todo tiene un inicio

Bueno, hoy comienzo un pequeño proyecto online que coincide con el comienzo del verano. Quiero hacer de este blog mi diario de abordo en tierra firme, donde poder exponer mis ideas y todo aquello que me inquiete, sin ningún fin aparente. Escribiré lo más destacable de mi día a día, aunque ahora, y debido a las circunstancias, mi vida sea demasiado monótona. Simplemente, y en pocas palabras, utilizaré este blog para expresarme, ya que escribir es una de las pocas cosas que sé hacer BIEN.

No espero que sigáis este blog, pero de ser así, doy las gracias por el interés de antemano.