Sí, esa es mi media en Selectividad. APROBÉ. No me lo esperaba... pero sí, ahí está. No es mucha nota, pero con las ponderaciones y un poco de modestia se agranda mucho. Además, las cosas en casa no podrían ir mejor... mi madre ha descubierto que soy capaz de conseguir mis metas. Pero ese sentimiento de orgullo por mi se ha ido demasiado rápido. Puede que quede poco tiempo para rellenar prescripciones para poder entrar en la universidad pero... ¿no te has parado a pensar que quizá, y solo un remoto quizá, que no quiera entrar, al menos aún, en ningún grado? Me estás agobiando, y esto no te lo digo a la cara porque me agobiarías más. Espero que estos días no sean tan espesos como hoy.
Esta tarde, cambiando radicalmente de tema, tenía intenciones de visitar a mis primas a Alcalá. En estos momentos se está tramitando el divorcio de sus padres, y qué menos que apoyarlas. No tengo demasiada relación con ellas, he de admitirlo, pero si estuviese en su situación me gustaría que viniesen a verme. ¿Y qué me encuentro? A eso de las tres de la tarde decido llamar a una de mis primas para decirle que me fuese a buscar a la estación de cercanías, y me salta con que tiene un cumpleaños, que iba a haberme llamado antes, y que no puedo ir. No es por nada, pero ya que me tomo la molestia en intentar veros, que me tenga que enterar por llamarte... ¿Y si no hubiese llamado?, ¿me presento allí, tras una hora de trayecto, para decirme que me vuelva a casa? Primera y última.
Después de esto ni en broma iba a desperdiciar una tarde de domingo sin hacer nada, por lo que me acordé de tí, y te llamé, y fui a tu casa, y fumamos cachimba, y me besaste, y me revolucionaste UNA VEZ MÁS. Una vez de otras tantas. Cada vez que entro por el umbral de tu puerta pienso "tenía ganas de volver por aquí", pero cada vez que salgo pienso "¿cómo ha pasado?". Y te preguntarás: ¿entonces porqué vienes?. Te responderé: cada vez que nos vemos, no, mejor dicho, cada vez que voy a tu casa, siento esa sensación de estar con alguien, de que alguien me quiere como quiero, de que en cuanto me despiste me robarás un beso... y eso, me gusta. Por desgracia, tienes una personalidad un tanto difícil en ciertos momentos, pero es tu personalidad, y te quiero por ello. Aún sigo oliendo a tu colonia, esa que me enloquece.
Todo este tiempo pos-Selectividad he estado mas tiempo fuera de casa que en la misma. He salido con gente genial, he ahorrado lágrimas a una chica preciosa, he reivindicado los derechos de los profesores, he incluso he dado calabazas a un chico desesperado que se las da de macho, y no Luis, no eres tú. Pero, ¿sabes?, hasta empezar ningún módulo, grado o lo que sea, tengo mucho tiempo aún para poder hacer muchas cosas más... ¿Te vienes?
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