Son las que esbozo al hablar contigo, las que dibujo en mi cara cuando te tengo a diez centímetros de distancia, las que aparecen sin querer por cualquier cosa que dices... No sabes cuanto me halaga que me veas de esa forma, de una forma sencilla a la par que elegante, que hayas tenido muestras de confianza de ese nivel conmigo sin casi conocerme, que me digas lo "mona" que te parezco en cuanto tienes la oportunidad, que me beses cuando menos me lo espero... Nunca pensé que volvería a sonreír así en tan poco tiempo después de la entrada anterior; te doy las gracias por ello.
Gracias también por hablarme aquella tarde, sin contexto alguno, o al menos que yo sepa :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario