19 de septiembre de 2011

Buenas noticias

Después de tanto sufrimiento y dolor conseguí llegar hasta donde pensé que nunca llegaría: Selectividad. Para mi sorpresa llegué sin nervios, con las ideas claras, y aunque con bastante sueño, con unas ganas impresionantes de acabar. Aún he de esperar hasta este viernes para saber las notas de los exámenes, pero me salieron mejor de lo que esperaba. Ahora, y en estas dos escasas semanas que tengo hasta empezar el módulo, es lo que será mi verano. No, perdón, MI VERANO. Hasta hace un par de días se terminaron las fiestas de Parla, aunque estoy satisfecha ya que no las había podido aprovechar mejor.

Conocí gente nueva, me reencontré con otra no tan nueva, e incluso reviví uno de mis primeros "amores". Pero cielo, sinceramente, el aproveccharse, en el buen sentido de la palabra, de una chica que se ha pasado con las copas a las que tú mismo invitaste, dice mucho de tí. Pero en fin, en un intento desesperado por quedar conmigo esta misma tarde has tenido que sentir que la chica que antes iba detrás tuya te ha dado calabazas. No se como te sentirás, no se si realmente te gustaba, o te gusto, quien sabe, pero esta ha sido una de las pocas veces en las que he tomado una decisión tan firmemente. Me estoy haciendo mayor.

Otro momento destacable en este tiempo después de los exámenes ha sido tu regalo. Si te soy sincera, no soy mucho (nada, en absoluto) de llevar colgantes o anillos, pulseras como mucho y que no molesten. Pero fue TU regalo. Y por mucho que me moleste quitarmelo cada noche para dormir, lo haré con orgullo, con orgullo por esa persona que no es capaz de olvidarme. Esa persona que me comprende, que me quiere. Por ti. Gracias por venir, una vez más, a verme hasta tan lejos. Solo a verme.

He de reconocer que la noche del sábado me pasé con los mojitos y la sangría, o lo que narices fuese eso, pero ¿sabes? necesitaba beber, es decir, necesitaba de alguna manera desahogarme. Es dificil de explicar ya que normalmente no recurro a la bebida para desahogarme, sino al diálogo. Una vez más, me he sorprendido a mi misma, pero no se si para bien o para mal.

Cada vez vivo nuevas experiencias, cada vez más recuerdos se posan en mi cabeza cuales posos de té, que se van acumulando formando montañitas, formando imágenes, formando caras y sentimientos. Puede que se acumulen en el fondo, dejando un buen sabor en el té, o puede que en un despiste me trague alguno que otro, dando un sabor amargo. ¡Eh! pero ese sabor amargo no conseguirá quitarme la sonrisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario