A pesar de haberlo planeado hace más de un mes, me replantee no asistir en el último momento. No me gustó nada la idea de pasar una tarde incómoda, como tú misma dijiste en Debod; además de estar con gente que apenas conocía. Llegué a pensar que quizá tendría que irme a mitad de tarde, que quedaríamos peor de como estábamos antes, que no estaría a gusto, que no podría mirarte a la cara, que me aburriría.
Pos supuesto, me equivoqué.
Pensé que estaría incómoda con el resto de chicas, y por supuesto, contigo, que no me sentiría bien allí. Lo que más me intimidaba era tu reacción, no sabía como ibas a reaccionar al verme, pero actuaste con normalidad, tanta, que me llegué a asustar, en cierto modo. Me desconcertó bastante. Pensé que estarías diferente conmigo, que no me tratarías "igual".
Y por supuesto, me volví a equivocar.
La tarde de ese sábado ha sido una de las mejores que he llegado a tener. Estaba en un ambiente genial, a gusto con las personas de mi alrededor, y sobre todo, contigo. Con el resto de chicas, que aunque no conociese a la mayoría, pronto cogimos una terrible confianza. Me lo pasé genial. Gracias por esa tarde Marie, de verdad.
De nada. Puede que no sea fácil. Puede que no sea cómodo. Pero no voy a desaparecer. Quiero poder confiar en tí de verdad, aunque me cueste.
ResponderEliminarPásatelo bien en tu viaje. Hablamos a la vuelta.
Marie