9 de marzo de 2012

Arruinarme la vida

¿Eso es lo que quieres? Maldita hipócrita, no sabes cuánto te odio ahora mismo. Ansío como ninguna otra cosa en esta vida el hacerte desaparecer de mi vista, el hacerme desaparecer de la tuya, para que YA no puedas quejarte de ABSOLUTAMENTE TODO lo que hago. Dios... no te puedes imaginar la rabia que estoy almacenando ahora mismo para no insultarte a la cara, para poder seguir conservando el respeto que tengo hacia mi padre, porque lo que es hacia ti... lo perdí hace ya muchos años.
Tengo ganas de pegar, romper, morder y pisotear todo lo que me rodea ahora mismo; incluso tu cabeza. Maldita manipuladora. Sonríes cual bruja al recordarme mis fracasos, aunque al final los haya logrado, te da igual, fracasé. Te encanta regodearte entre mis lágrimas. Todo te da igual, sólo piensas en echarme todo en cara. Te doy igual.
Si te doy igual, ¿entonces por qué no me lo dices a la cara de una puta vez en vez de tener que oírlo por el hueco de la escalera una vez he subido a mi cuarto? Bajaría ahora mismo y te daría tal paliza que ya entonces sí que podrías quejarte de lo desgraciada que eres teniendo una hija así.
Sólo me creas problemas, y parece que yo fui el desencadenante de los tuyos.

P.D: Yo también te quiero, mamá.

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