28 de marzo de 2012

Pelos de punta

Dos entradas más abajo podréis leer una de las peores entradas que haya podido escribir nunca... ¿Lo peor? Sobre mi madre. Pero esa entrada casi casi está más que olvidada, ¿el motivo?

El pasado fin de semana aprovechamos Pablo y yo para quedarnos juntos en su casa dos días seguidos. Entre esto y que mi padre tenía que trabajar, mi madre aprovechó para hacer algunas chapuzas en casa, entre ellas el tapizar un sofá para que parezca más... digamos menos usado. Por lo que tengo entendido intentó quitar una de las maderas que había por debajo y del esfuerzo, se hizo daño en los músculos del costado izquierdo. Todo esto acabó en un susto del que no se si sabré recuperarme algún día: ese mismo fin de semana, concretamente el domingo, mi tía Goyi nos invitó a todos a comer a su casa; también vino Pablo, para conocerle y esas cosas que hacen las tías. Al grano Lucía: mientras comíamos, mi madre empezó a quejarse de que le dolía mucho el costado, explicó brevemente que había hecho un esfuerzo los últimos días y que desde entonces le dolía. En un intento por levantarla de la silla para llevarla a la cama y que pudiese descansar, mi madre empezó a chillar de dolor. Lloraba y esbozaba una expresión aterradora. Mi madre siempre ha sido una persona muy terca, muy orgullosa, nunca dice si algo le molesta o si algo le duele; que mi madre hiciese semejantes gestos de dolor hizo que se me movieran todos y cada uno de mis órganos. Juro que se me paró el pulso, por un instante, al ver a mi madre en esa situación.
No sabía que hacer, por muchos conocimientos que tuviese de primeros auxilios, por mucho que intentásemos moverla para ponerla en una posición cómoda, ella no dejaba de gritar y llorar. Llamamos a emergencias y... ¿Qué me encuentro? "Llévela al centro de salud más cercano". ¿No nos envian ambulancia? ¿Cómo cojones quieren que baje a mi madre, tal y como está, cuatro pisos sin ascensor?, pues por narices tuvimos que llevarla, entre tres personas hasta el centro de salud de Alcorcón. Y sí, por supuesto, la atendieron al instante... Y UNA MIERDA. Estuvimos esperando más de 15 minutos mientras mi madre no hacía más que quejarse del dolor.

Al final todo quedó en una contractura de los músculos no se qué... Ya está con tratamiento y aunque algo débil, ya vuelve a ser ella. Sinceramente... pensé lo peor, pensé que me quedaba sin madre, pensé que, aunque sea como es conmigo a veces, una bruja, una víbora, es mi madre y debo cuidarla por mucho que me duela en esas situaciones. Porque ella es mi madre, y se lo merece todo y más.

Vacaciones

Después de más de dos semanas de exámenes seguidos, uno tras otro, en mi cuerpo se ha quedado la sensación de "tener que estudiar"... ¿Quién me lo iba a decir a mi? Pero no, no pienso tocar un libro hasta la vuelta. ¿Mis notas dices? Bueno, teniendo en cuenta que todas las suspensas de la anterior evaluación ya están aprobadas y que de ésta sólo suspenderé una y con un 4 y mucho... Yo creo que se me ha dado bastante bien.

De pensar que tengo todas las vacaciones libres para hacer lo que quiera... no se ni describir la sensación que inunda mi mente después de leer esta frase dos o tres veces. Tengo un montón de planes para estas vacaciones, tengo un montón de cosas que comprar, un montón de sitios a los que ir, un montón de horas para dormir, vaguear y para hacer de todo menos lo que debería hacer en un día corriente de rutina.
Viendo como mis notas suben de una manera... digamos "alucinante", cada vez veo más factible el viaje a La Palma; creo que no he hablado de dicho viaje por aquí:

Un muy buen colega y generoso amigo nuestro (con nuestro me refiero a Pablo y a mi) vive en La Palma, una isla del archipiélago canario, y nos propuso quedarnos un mes de verano en una de las casas que tiene allí, haciendo cada día alguna excursión, alguna actividad o salida chula. En resumen: creo no, afirmo con total seguridad, que ese mes en La Palma va a ser el mejor mes de vacaciones de mi vida. ¿Por qué? Primero, porque siempre he estado "encadenada" a mis padres con respecto al tema de las vacaciones, y sobre todo a las de verano. Siempre he tenido que ir con ellos, hacer sus planes y aburrirme como una ostra ya que, como creo que todos sabéis, no tengo hermanos con los que poder divertirme en estas situaciones; y segundo, porque las pasaré contigo, los dos, en una casa al lado del mar,cada día, cada noche, cada momento juntos... no quiero acostumbrarme a ello. Además, Adri (que es este muchacho) cada día nos llevará a sitios diferentes, a actividades diferentes; entre ellas las que más me han marcado han sido: iremos a ver el telescopio más grande de Europa, que por casualidad, está en La Palma. Podremos acariciar delfines e incluso llegar a nadar con ellos. Haremos submarinismo para ver arrecifes... Madre mía, recuerdo la conversación por messenger en la que hablábamos de esto... se me soltaban las lágrimas de emoción.

Deseo con todas mis ganas que llegue el mes de Julio ya para que todos esos sueños que pueden hacerse realidad.

Hace mucho...

... mucho tiempo que no escribo. ¿El motivo? Exámenes, siestas, distracciones, etc. ¿El verdadero motivo? Quizá desgana. Realmente me fijo y pienso... "No ha podido pasar tanto tiempo desde mi última entrada", la cual está ya más que olvidada (después explicaré por qué), aunque siempre guardaré rencor y miedo, miedo por saber que volverá a hacer algo parecido.

Este fugaz mes de Marzo se esfuma dejando atrás muchos y bonitos (y otros no tanto) recuerdos, sensaciones, pero sobre todo EXÁMENES. Y ahora ya libre, en mi primera tarde de vacaciones lo primero que pienso es en: Pablo, cosplay y dormir. El no tener que madrugar, el no tener que levantarme a las 6:30 de la mañana cada día hace que suspire de felicidad; siestas infinitas y noches interminables frente al ordenador no haciendo otra cosa que mirar tiendas de pocholadas y monerías que no sirven para nada. Con el tema del cosplay... aún retumba en mi cabeza la frase que decía mi madre de: "Primero los estudios y luego ya tendrás tiempo de disfrazarte"... JÁ, ya estamos en ese periodo llamado "luego": toca hacer lo que me gusta. Y por último... Pablo... Pablo, ¿qué más puedo decir de ti que mis lectores no hayan leído ya? Eres un chico maravilloso y no hago otra cosa más que echarte de menos cada minuto.

Pero no quiero explayarme más; debido a todo este tiempo sin escribir me gustaría poder escribirlo todo con detalle en entradas individuales, y sí, puede que suba unas cuantas de golpe, pero hoy, y no otro día, tengo ganas de escribir. ¿Me echabais de menos?

9 de marzo de 2012

Arruinarme la vida

¿Eso es lo que quieres? Maldita hipócrita, no sabes cuánto te odio ahora mismo. Ansío como ninguna otra cosa en esta vida el hacerte desaparecer de mi vista, el hacerme desaparecer de la tuya, para que YA no puedas quejarte de ABSOLUTAMENTE TODO lo que hago. Dios... no te puedes imaginar la rabia que estoy almacenando ahora mismo para no insultarte a la cara, para poder seguir conservando el respeto que tengo hacia mi padre, porque lo que es hacia ti... lo perdí hace ya muchos años.
Tengo ganas de pegar, romper, morder y pisotear todo lo que me rodea ahora mismo; incluso tu cabeza. Maldita manipuladora. Sonríes cual bruja al recordarme mis fracasos, aunque al final los haya logrado, te da igual, fracasé. Te encanta regodearte entre mis lágrimas. Todo te da igual, sólo piensas en echarme todo en cara. Te doy igual.
Si te doy igual, ¿entonces por qué no me lo dices a la cara de una puta vez en vez de tener que oírlo por el hueco de la escalera una vez he subido a mi cuarto? Bajaría ahora mismo y te daría tal paliza que ya entonces sí que podrías quejarte de lo desgraciada que eres teniendo una hija así.
Sólo me creas problemas, y parece que yo fui el desencadenante de los tuyos.

P.D: Yo también te quiero, mamá.

1 de marzo de 2012

Para pensar...

Aburrida en casa, sin nada que hacer, estuve tirada en el sofá custodiando el mando de la tele. Me puse a hacer zapping, cambiando de canal sin sentido y, al fin y al cabo, sin ver nada. Hasta que llegué a MTV, donde en ese momento transmitían un programa llamado: Embarazada a los 16.
Este programa consiste en grabar cómo niñas, o mejor dicho, cómo niñatas de 15 o 16 años tienen que superar un embarazo, de principio a fin, con todas sus consecuencias. En el programa, a parte de ver como la "madre" va con sus amigas a comprar vestiditos para el futuro bebé, cómo da a luz y cómo tiene que ingeniárselas para sacar al bebé adelante se ve cómo el "padre" no tiene ningún sentido de la responsabilidad, hasta llegar a tal punto en el que no se hacía cargo, no de la niña, sino tampoco de la madre. Hasta el punto de dejarla tirada en el hospital durante el parto. Irresponsabilidad por parte de dos personas que decidieron pasárselo bien en una noche de fiesta sin pensar en las consecuencias que llevarían sus actos. ¿Y ahora qué? ¿con 16 años y un niño? Esa chica ya no podrá ir a la universidad como decía que era su sueño al principio (y si lo hace, será con dificultad), ya no podrá salir de fiesta, de compras o a tomar algo con sus amigos y amigas sin tener que ceder la poca responsabilidad que tiene sobre esa criatura a otra persona. Me enfurezco. Me enfado. Me cabreo porque, desde mi punto de vista, no tiene sentido arriesgar a perder toda tu adolescencia por un polvo de una noche.
La verdad, me ha llamado mucho la atención; es un programa que verdaderamente me ha hecho recapacitar. No se si las chicas de ahora somos demasiado precoces o demasiado ingenuas.