Después de estar casi una semana entera metida en casa sin no hacer otra cosa mas que el recorrido de mi cama al baño y del baño a la cama, con una fiebre terrible y unos dolores tormentosos aún me pregunto como he sobrevivido ante tal situación. Pero ya, por fin, puedo volver a ver la luz del sol (dramatización máxima).
Han sido unos cinco días en los que he llegado a pensar mucho, por aburrimiento, no por otra cosa. He llegado a pensar en gente que hace mucho que no veo, he llegado a reflexionar sobre el por qué de muchas cosas y hasta incluso he llegado a plantearme si lo que estoy haciendo es lo que quiero hacer. Esta última reflexión viene a cuento de un examen que tuve hoy. Tenía mi plan de estudios, resplandeciente, listo encima de la mesa hace una semana para poder llegar al examen con seguridad y franqueza... y todo se vio arruinado por enfermar de tal manera. Resumiendo, que me he inventado el examen; y tengo miedo, miedo por no saber si llegaré a sacarme el título, miedo por si no estaré satisfecha cuando lo tenga (si llego a conseguirlo), y miedo de si seré capaz de afrontar lo que se me eche encima cuando lo consiga.
¿Qué será de mi futuro?
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