27 de febrero de 2012

Odiosos virus

Después de estar casi una semana entera metida en casa sin no hacer otra cosa mas que el recorrido de mi cama al baño y del baño a la cama, con una fiebre terrible y unos dolores tormentosos aún me pregunto como he sobrevivido ante tal situación. Pero ya, por fin, puedo volver a ver la luz del sol (dramatización máxima).

Han sido unos cinco días en los que he llegado a pensar mucho, por aburrimiento, no por otra cosa. He llegado a pensar en gente que hace mucho que no veo, he llegado a reflexionar sobre el por qué de muchas cosas y hasta incluso he llegado a plantearme si lo que estoy haciendo es lo que quiero hacer. Esta última reflexión viene a cuento de un examen que tuve hoy. Tenía mi plan de estudios, resplandeciente, listo encima de la mesa hace una semana para poder llegar al examen con seguridad y franqueza... y todo se vio arruinado por enfermar de tal manera. Resumiendo, que me he inventado el examen; y tengo miedo, miedo por no saber si llegaré a sacarme el título, miedo por si no estaré satisfecha cuando lo tenga (si llego a conseguirlo), y miedo de si seré capaz de afrontar lo que se me eche encima cuando lo consiga.

¿Qué será de mi futuro?

15 de febrero de 2012

14 de Febrero

A 5 minutos de las 00:00 del 15 de Febrero de 2012, siento que no podría querer más a esa persona tan especial que es para mi la causante de ese cosquilleo en la barriga con cada uno de sus besos. Si he estado tanto tiempo sin escribir (perdón a aquellos que me sigan) es porque no he estado pendiente de otra cosa más que de él. No he tenido tiempo para preocupaciones, lamentos o cualquier tipo de distracción. Toda mi mente la ocupa él y nadie más que él y mis ganas por pasar mi tiempo junto al suyo.

Ya a 3 minutos de las 00:00, recuerdo todos los días que hemos pasado juntos estos dos meses... Dos meses? Ya? Tan pronto? Se me han pasado tan sumamente rápido que apenas me he dado cuenta.

A apenas segundos de las 00:00 espero tu sms, conteniendo palabras dulces que de seguro, me arrancarán una sonrisa y harán sonrojar mis mejillas.

Dos meses... 15 de Febrero... y los que nos quedan por vivir. Juntos, por supuesto. Te quiero.